Con miles de evacuaciones, Taiwán se atrinchera ante la llegada del tifón Bavi
Más de 14.000 personas fueron evacuadas de sus hogares en Taiwán y muchos comercios cerraron sus puertas ante la llegada este sábado del tifón Bavi, que azotó la víspera varias islas japonesas.
En la ciudad portuaria de Keelung, las calles desiertas estaban siendo barridas por los vientos y las fuertes lluvias. Se prevé que esta zona sea una de las más afectadas de la isla, donde más de 27.000 personas están sin electricidad.
"Todo el mundo tiene miedo del mal tiempo y se queda en casa, yo salí únicamente porque tengo pedidos", explica a la AFP la dueña de un restaurante de desayunos, que se hace llamar Tsai.
Tras azotar Guam y las Islas Marianas del Norte el lunes como supertifón, Bavi fue rebajado a la categoría de tifón.
Sus vientos máximos descendieron este sábado a 144 kilómetros por hora, con ráfagas que rozaban los 180 km/h, según informó la Administración Central de Meteorología de Taiwán (CWA), al precisar que la tormenta estaba perdiendo intensidad.
No obstante, la institución prevé "lluvias extremadamente torrenciales" en el norte de la isla y "olas peligrosas" que podrían alcanzar los 10 metros.
"Se espera que el período de mayor impacto se extienda desde el mediodía hasta el final de la tarde", destaca Jason Cheng, meteorólogo de la CWA.
Bavi, que amenazaba con ser el tifón de mayor extensión de los últimos 30 años en Taiwán, ha visto reducido su radio de vientos fuertes a 350 kilómetros, subrayó.
En Japón, más de 18.000 hogares e instalaciones se quedaron sin energía en la isla de Okinawa y decenas de vuelos fueron cancelados.
En Filipinas, dos deslizamientos de tierra provocados por las fuertes lluvias mataron al menos a 15 personas en la isla de Mindanao, según anunciaron el viernes las autoridades, mientras decenas de puertos siguen cerrados en el archipiélago.
Se espera que el tifón llegue al sur de China el domingo por la mañana, donde se pronostican "lluvias excepcionalmente abundantes" en las provincias de Zhejiang y Fujian, según la cadena de televisión estatal CCTV.
El calentamiento de los océanos favorece la intensificación de los ciclones tropicales y aporta más humedad, que puede traducirse en lluvias más intensas.
Los océanos registraron en junio su temperatura más alta desde que existen registros, según el servicio Copernicus de la Unión Europea.
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G.Lenaerts --JdB