Irán restablece parcialmente el acceso a internet, tras el bloqueo por las protestas
El acceso a internet fue restablecido parcialmente en Irán, 10 días después de que las autoridades impusieran un bloqueo en plena oleada de protestas, informó este domingo una oenegé especializada en ciberseguridad.
"Los datos de tráfico indican un retorno significativo a algunos servicios en línea, como Google, lo que sugiere que se ha habilitado un acceso con un alto nivel de filtrado, lo que corrobora los reportes de los usuarios sobre una restauración parcial", declaró la organización Netblocks en una publicación en redes sociales.
El gobierno busca transmitir la sensación de haber retomado el control de la situación, y como parte de eso determinó la reapertura de las escuelas que estaban cerradas desde hace una semana.
Esta gradual normalización del servicio de internet y aparente retorno a la calma llegó sin embargo acompañada de una severa advertencia del presidente iraní, Masud Pezeskian.
"Un ataque contra el gran líder de nuestro país [el ayatolá Alí Jamenei] equivale a una guerra total contra la nación iraní", apuntó Pezeshkian en un mensaje en la red X.
La advertencia parece ser una respuesta al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien el sábado expresó en una entrevista su convicción de que había llegado el momento de un nuevo liderazgo en Irán.
Irán cortó todas las comunicaciones el 8 de enero, en respuesta a la ola de protestas, que comenzaron luego de manifestaciones por el aumento del costo de la vida y que derivaron en un movimiento contra el régimen teocrático en el poder desde la revolución de 1979.
Antes del anuncio de Netblocks, la agencia de noticias iraní Tasnim reportó que las autoridades estaban estudiando restablecer el acceso a internet "de forma progresiva".
Las llamadas telefónicas al extranjero se restablecieron parcialmente el martes y los mensajes de texto el sábado, tras varios días de suspensión.
Periodistas de AFP en Teherán pudieron conectarse a internet este domingo aunque la mayoría de los proveedores de acceso seguían bloqueados.
Ciudadanos iraníes reportaron haber sido capaces de enviar y recibir mensajes de Whatsapp.
Las manifestaciones disminuyeron tras la represión, que grupos de derechos humanos han calificado de "masacre" llevada a cabo bajo la cobertura de un apagón de comunicaciones.
- Número real de víctimas -
Funcionarios iraníes han afirmado que las manifestaciones fueron pacíficas antes de convertirse en "disturbios" y han culpado a la influencia extranjera de los archienemigos de Irán, Estados Unidos e Israel.
Trump había amenazado con nuevas acciones militares contra Teherán si se mantenía la represión a las protestas, aunque seguidamente moderó su retórica.
No obstante, el sábado el mandatario estadounidense volvió a elevar el tono, en particular contra Jamenei.
"El hombre es un enfermo que debería gobernar su país correctamente y dejar de matar gente", dijo Trump, para añadir que Irán "es el peor lugar para vivir en cualquier parte del mundo debido a un liderazgo deficiente".
Las protestas fueron consideradas el mayor movimiento de desafío al poder iraní desde las manifestaciones de 2022-2023.
Según el último recuento de la oenegé Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, al menos 3.428 manifestantes murieron como consecuencia de la represión.
Sin embargo, la misma oenegé advirtió que la cifra real de muertos probablemente sea mucho mayor.
Los medios de comunicación no pueden confirmar de forma independiente este balance y las autoridades iraníes no han facilitado el número exacto de muertos en las protestas.
Otras estimaciones elevan la cifra a más de 5.000 e incluso hasta 20.000, pero el bloqueo de internet dificulta enormemente la verificación independiente, según IHR.
Jamenei dijo el sábado que "algunos miles" de personas habían muerto a manos de lo que llamó "agentes" de Estados Unidos e Israel. Por eso, apuntó que las autoridades están comprometidas a "romperle la espalda a los sediciosos".
El portavoz del poder judicial iraní, Asghar Jahangir, reiteró este domingo que se celebrarían juicios rápidos, advirtiendo que algunos actos justificaban el delito capital de "moharebeh", o "declarar la guerra contra Dios".
"Todos aquellos que jugaron un papel decisivo en estas llamadas a la violencia, que llevaron a derramamiento de sangre y daños significativos a las finanzas públicas, no serán perdonados", dijo.
En los últimos días se han celebrado grandes marchas en solidaridad con las protestas en Irán en varias ciudades, entre ellas manifestaciones en Berlín, Londres y París este domingo.
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D.Mertens--JdB