Enrique, el regreso a Reino Unido del hijo pródigo
Después de años de pulso con la familia real británica, el príncipe Enrique parece anhelar la reconciliación con su regreso como hijo pródigo al Reino Unido tras seis años de alejamiento voluntario en Estados Unidos.
La prensa británica anunció recientemente que Enrique, de 41 años, hijo menor del rey Carlos III y hermano del príncipe heredero Guillermo, dejará atrás su etapa en California.
Allí se mudó en 2020 junto a su mujer estadounidense Meghan Markle, de 45 años, y al primer hijo de ambos, Archie, nacido en 2019, tras desavenencias con la familia real británica.
Ya en Estados Unidos, la pareja tuvo una hija, Lilibet, que nació en 2021.
Durante su estancia en California, Enrique publicó su autobiografía, "En la sombra", en la que narró su infancia, marcada por la muerte de su madre, la princesa Diana, su aversión a la prensa sensacionalista británica, y sus discusiones con su hermano Guillermo.
En ese libro reprochaba a la familia real varios desencuentros con él mismo y su esposa Meghan, una estadounidense mestiza con quien se casó en mayo de 2018.
Para el historiador monárquico Ed Owens, un factor que motiva el regreso "es la reconciliación con el rey y con la familia en un sentido más amplio".
"Si esas heridas no se curan, pueden tener un impacto realmente perjudicial, no solo en las personas implicadas, sino también en la reputación de la institución", dijo a la AFP.
- Diez años en el ejército -
En 1997, dio la vuelta al mundo la imagen de Enrique, que entonces tenía 12 años, caminando con la cabeza gacha tras el ataúd de su madre.
Siguieron tiempos difíciles. A los 17 años fumaba marihuana, bebía y salía de fiesta. En 2004, con 19, se peleó con un fotógrafo a la salida de un club nocturno.
Al año siguiente protagonizó un escándalo por disfrazarse de nazi en una fiesta.
"Tuvo una infancia muy difícil", dijo esta semana a la BBC el médico especializado en trauma infantil, Gabor Maté. "Estaba traumatizado", un hecho agravado por "la falta de cercanía emocional en la familia".
Aficionado al rugby y al polo, Enrique pasó entonces un año sabático en Australia y África, donde cuidó huérfanos en Lesoto y creó una oenegé en memoria de su madre.
En 2005 ingresó en la prestigiosa Real Academia Militar de Sandhurst.
Su vocación militar duró 10 años, hasta 2015, marcados por dos misiones en Afganistán, la segunda como piloto de helicóptero.
Al mismo tiempo, en 2014, creó una competición internacional para soldados heridos, los Invictus Games.
- "Bloqueé todas mis emociones" -
La muerte de su madre lo marcó para siempre. "Bloqueé todas mis emociones durante 20 años", declaró al diario Daily Telegraph en 2017.
Para ello necesitó ayuda. En 2021, en una serie sobre salud mental, coproducida con la presentadora estadounidense Oprah Winfrey, explicó que se había sometido a cuatro años de terapia.
Ese periodo coincide con su compromiso en 2017 con Meghan Markle, su boda en 2018, el nacimiento de su hijo Archie en 2019 y de su hija Lilibet en 2021.
Su historia de amor con esta estadounidense mestiza parecía destinada a dar un nuevo aire de diversidad a la monarquía.
Pero pronto surgieron unas tensiones que llevaron a Enrique a mudarse a California y rompieron casi por completo su comunicación con su padre y su hermano.
Desde 2024, hubo una especie de deshielo con Carlos III. Enrique fue a verlo cuando anunció que tenía cáncer y lo volvió a ver en septiembre de 2025.
En julio pasado, el rey y su esposa Camila lo recibieron junto a Meghan y sus dos hijos, su primer encuentro en cuatro años.
Con Guillermo, la situación es más compleja y este todavía no ha comentado el regreso de su hermano.
- Batallas contra la prensa -
A pesar de su marcha, Enrique sigue presente en su país con varias organizaciones benéficas y una batalla contra la prensa sensacionalista, a la que culpabiliza de la muerte de su madre.
La que fuera princesa de Gales y esposa del ahora rey Carlos III murió en 1997 en París en un accidente de tráfico mientras trataba de escapar de los "paparazzi".
Enrique, duque de Sussex por su título oficial, ha llevado a grandes grupos de comunicación a los tribunales, acusándoles de usar métodos ilegales para obtener información sobre su vida privada.
De este modo, obtuvo una victoria en 2023 contra el editor del Daily Mirror, mientras que en 2025 llegó a un acuerdo con el propietario de The Sun.
Pero su guerra contra los tabloides sufrió un duro revés este año, cuando los tribunales rechazaron su demanda contra el editor del Daily Mail.
T.Moens--JdB