Journal De Bruxelles - "Es una agresión": Indígenas de Colombia rechazan plan del gobierno para regularlos

"Es una agresión": Indígenas de Colombia rechazan plan del gobierno para regularlos
"Es una agresión": Indígenas de Colombia rechazan plan del gobierno para regularlos / Foto: JOAQUIN SARMIENTO - AFP

"Es una agresión": Indígenas de Colombia rechazan plan del gobierno para regularlos

Reunidos en las montañas del suroeste de Colombia cientos de guardias indígenas que vigilan sus tierras ante los grupos armados debaten cómo enfrentar una iniciativa del gobierno que consideran "peligrosa".

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Este cuerpo de defensa ancestral asegura estar en "riesgo" por un plan oficial para regular su funcionamiento y colocarlo bajo control del Estado.

"Guardia, guardia, fuerza, fuerza, por mi raza, por mi tierra", cantan con su tradicional bastón de madera en alto durante una cita multitudinaria en Caloto, un poblado del departamento del Cauca desangrado por la violencia de guerrillas y narcos.

Sin armas de fuego han defendido durante décadas estos territorios con poca presencia estatal: rescatan secuestrados, buscan niños reclutados y hasta protegen el bosque de la deforestación.

Pero hoy la pugna es con el gobierno derechista de Abelardo de la Espriella tras el anuncio de crear un sistema de información sobre la guardia, con datos sobre quiénes son sus integrantes y dónde operan.

La iniciativa "podría convertirse en un mecanismo de vigilancia, estigmatización y judicialización" en un país atravesado por más de medio siglo de conflicto armado, aseguró en un comunicado el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC).

"La guardia está en riesgo, porque nuestro territorio está en riesgo y porque la vida está en riesgo", dijo a la AFP Jorge Sánchez, de 55 años y miembro del CRIC.

- Primera línea -

Los grupos ilegales se disputan las lucrativas rentas del narcotráfico y la minería ilegal en los páramos, las selvas y montañas colombianas. En estos remotos lugares habitados por indígenas, los guardias o "guerreros milenarios" se encuentran en la primera línea de defensa de sus pueblos.

Somos "los que caminamos el territorio y alertamos sobre los riesgos inminentes", dice José Joy Martenorio, coordinador político del CRIC, en medio del peor pico de violencia en la última década.

Si hay una emergencia, convocan a decenas de indígenas que acuden al lugar y expulsan a los criminales.

La guardia rescató en febrero a la excandidata a la vicepresidencia, la líder indígena Aida Quilcué, secuestrada durante unas horas por guerrilleros en el Cauca.

También fueron protagonistas en 2023 en el asombroso y mediático rescate de cuatro niños perdidos durante 40 días tras un accidente de avión en la selva amazónica.

Por eso la iniciativa del gobierno es "toda una agresión política, sistemática, ideológica", dice Martenorio.

Al menos 120 indígenas han sido asesinados a manos de grupos ilegales en los últimos diez años, según la autoridad indígena.

Su apoyo fue clave para la elección del expresidente Gustavo Petro, primer mandatario de izquierda de Colombia que traspasó el poder a De la Espriella en agosto.

- Ni "un paso atrás" -

El presidente derechista apuesta por negocios como la minería y el fracking, rechazados por las comunidades indígenas y afrocolombianas por su impacto ambiental. De la Espriella se refirió a su resistencia como "palos en la rueda para el desarrollo de Colombia".

El presidente, defensor de la mano dura, también dijo que su gobierno no se dejará intimidar por movilizaciones.

Tenemos "dos visiones opuestas de país", apunta entre banderas tradicionales Edwin Capaz Lectamo, también del CRIC.

Una "alrededor del territorio, la vida, la espiritualidad, la cosmovisión" y otra "que mira el territorio como una posibilidad de negocio", agrega.

Unos 6.000 indígenas de distintos puntos del país se sumaron a la primera marcha nacional contra el gobierno el 14 de octubre. Vestidos con los característicos colores rojo y verde y con coloridas diademas y sombreros, rechazaron el proyecto que busca regularlos.

A pesar de las tensiones, aseguran estar "abiertos al diálogo" con el Ejecutivo.

Los pueblos ancestrales representan más del 4% de la población colombiana. Solo en el Cauca hay unos 350.000 indígenas, la mayoría del pueblo nasa (70%), seguido de los yanacona, misak y kokonuko, según datos del CRIC publicados en 2018.

K.Willems--JdB