Andy Burnham sustituye a Keir Starmer como primer ministro británico
Andy Burnham, nuevo líder del Partido Laborista, toma este lunes las riendas del poder en Reino Unido, en sustitución de Keir Starmer, al mudarse a la residencia londinense del primer ministro con la intención de devolver "esperanza" a los británicos.
Starmer anunció su dimisión el 22 de junio, menos de dos años después de su victoria electoral, tras los pésimos resultados en las encuestas y la derrota sufrida por el Partido Laborista en las elecciones regionales y municipales de mayo.
El número de diputados del laborismo que pedía su dimisión iba en aumento y su popularidad en las encuestas había caído en picado debido a varios escándalos y al letargo de la economía.
Los laboristas habían puesto fin a catorce años de gobiernos conservadores el 4 de julio de 2024 pero Starmer fue incapaz de aguantar la legislatura hasta 2029.
Burnham, de 56 años, alcalde del Gran Mánchester entre 2017 y 2026, había alcanzado una gran popularidad con sus políticas y los laboristas lo veían como su mejor baza para acabar con las críticas.
- Rey del norte -
Con Starmer empujado a la puerta de salida, los ojos de los laboristas se fijaron en Burnhan, conocido como el "rey de norte".
Ningún otro candidato laborista se atrevió a hacerle sombra y llegó a las elecciones internas de la semana pasada con el apoyo de 379 parlamentarios del partido, de los 403 que cuenta en la Cámara de los Comunes.
La sucesión de Starmer tendrá lugar el lunes por la mañana. Siguiendo un ritual pronunciará un breve discurso de despedida en Downing Street, residencia y lugar de trabajo del primer ministro.
A continuación, el primer ministro saliente acudirá al Palacio de Buckingham para presentar su dimisión al rey Carlos III.
Una vez terminado ese acto protocolario, Burnham se reunirá a su vez con el soberano, que le encargará la formación del nuevo gobierno.
A continuación, Burnham llegará en torno a las 12h40 GMT a Downing Sereet, para ofrecer su primer discurso como primer ministro, además de presentar las grandes líneas la política que quiere aplicar en sus tres años de gobierno, hasta 2029.
Starmer no llegó a calar en las filas del laborismo y en dos años en el puesto su partido vio como fue perdiendo apoyo en las encuestas, mientras subía en popularidad el partido antiinmigración Reform UK.
Según el equipo del nuevo primer ministro, Burnham expondrá este lunes en sus primeras palabras como jefe de gobierno "sus prioridades", con el objetivo de "restablecer la confianza en el gobierno" y de "dar un respiro" a los británicos frente a la crisis del coste de la vida.
El nuevo gobierno del Partido Laborista podría ser anunciado en la tarde del lunes.
La principal pregunta que se hacen los analistas políticos es quién ocupará el cargo de ministro de Finanzas, en sustitución de Rachel Reeves.
Uno de los nombres que más ha salido a la palestra es el de Shabana Mahmood, hasta ahora ministra de Interior, un puesto en el que ha dado que hablar con una política muy firme en inmigración.
- Medidas "audaces" -
La vicelíder del Partido Laborista, Lucy Powell, afirmó el domingo que la experiencia de Burnham como alcalde, alejado del centro del poder en Londres, significa que comprende las "medidas más amplias y audaces" necesarias para cumplir las promesas del programa electoral de la formación.
Entre los desafíos más urgentes figuran una economía débil, los elevados costos del endeudamiento del gobierno, el creciente gasto en prestaciones sociales y la llegada de migrantes irregulares en pequeñas embarcaciones, un fenómeno que ha impulsado el apoyo al partido Reform UK.
Séptimo primer ministro británico en una década, Andy Burnham se comprometió el viernes a "devolver la esperanza" a sus conciudadanos.
El primer anuncio del nuevo gobierno llegó el sábado por la noche, cuando un portavoz informó de la retirada del proyecto de documento nacional de identidad digital, una medida impulsada por Starmer que tenía como objetivo combatir el empleo de inmigrantes en situación irregular.
Según medios británicos, Andy Burnham podría dar luz verde al desarrollo de nuevos yacimientos de petróleo y gas en el mar del Norte.
D.Mertens--JdB