La violencia de los colonos israelíes golpea el campo palestino en Cisjordania
Con horcas y una pequeña cosechadora, Hamad Jazi y sus sobrinos se apresuran, bajo un sol abrasador, a cosechar su trigo en la Cisjordania ocupada, con el temor de que los colonos israelíes incendien su campo.
Es el destino que han sufrido recientemente otros campos de la región, entre Ramala y Naplusa, contaron a la AFP.
Su aldea, As Sawiyah, está ubicada en un valle fértil, rodeado por tres colonias israelíes. Esta semana, en cinco o seis lugares, "los colonos ya han provocado incendios dos veces", relata Jazi.
El fin de la primavera solía ser una "temporada de abundancia" sinónimo de felicidad. Pero ahora, dice, se ha convertido en "una carrera contra el tiempo para cosechar y marcharse".
Más de 500.000 israelíes viven en Cisjordania (sin incluir Jerusalén Este, anexionada por Israel), en colonias que la ONU considera ilegales según el derecho internacional.
Tres millones de palestinos también viven en este territorio, ocupado por Israel desde 1967.
Los palestinos y las organizaciones de derechos humanos denuncian la impunidad de algunos colonos.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) ha registrado un promedio de seis ataques de colonos diarios desde enero.
La violencia ha aumentado drásticamente desde el ataque sin precedentes del movimiento islamista Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, que desencadenó la guerra en la Franja de Gaza.
Desde esa fecha, al menos 1.079 palestinos (entre ellos muchos combatientes, pero también civiles) han muerto en Cisjordania a manos de soldados o colonos israelíes, según un recuento de la AFP basado en datos de la Autoridad Palestina.
En el mismo período, según datos oficiales israelíes, al menos 46 civiles y soldados israelíes murieron en ataques palestinos o durante operaciones militares.
- "Como si fuéramos ladrones" -
El aumento de la violencia va de la mano con la multiplicación de las colonias en Cisjordania, un territorio que una parte de los políticos israelíes amenaza con anexionar.
La violencia está presente sobre todo en las zonas rurales, donde los colonos vandalizan propiedades y provocan incendios, a veces sembrando el terror en aldeas, como muestran videos difundidos en redes sociales, en ocasiones por los propios autores de los actos.
Según Mahmud Fatafta, un funcionario del Ministerio de Agricultura palestino, en 2026, los colonos mataron o robaron 8.000 cabras u ovejas en Cisjordania.
Según su ministerio, 41.000 olivos (omnipresentes en las colinas rocosas) resultaron dañados por los colonos o por el ejército desde enero.
"Antes, cuando íbamos a los campos, la cosecha de aceitunas era una fiesta, y la de los cereales también", recuerda Jazi, con el rostro curtido por el sol.
"Pero ahora vivimos estos momentos como si fuéramos ladrones y fuéramos a robar nuestras propias aceitunas o cosechas", lamenta.
Hikmat Abu Ras, jefe del consejo del pueblo de As Sawiyah, cuenta a la AFP que su comunidad y las localidades vecinas han sido objeto de ataques casi diarios de los colonos desde octubre de 2023.
"Quieren echarnos de nuestras tierras e impedimos que accedamos a ellas", asegura, criticando las restricciones de acceso impuestas por el ejército.
"Hay controles que bloquean las entradas de los pueblos, los campos de refugiados y las ciudades", explica, y hay que apresurarse "para asegurarse de que un colono no venga a adueñarse de lo que hay en las tierras".
En Israel, la multiplicación de los ataques ha generado críticas de la oposición, que acusa al gobierno de Benjamin Netanyahu y a sus aliados de extrema derecha de hacer la vista gorda ante la violencia e incluso de apoyarla.
B.A.Bauwens--JdB