Hungría vota en una elección decisiva que puede poner fin a años de gobierno de Orbán
Los húngaros votan este domingo en unas elecciones con un alto nivel de participación que podrían poner fin a 16 años de gobierno del primer ministro ultranacionalista Viktor Orbán y dar paso a la alternancia que propone el político conservador proeuropeo Péter Magyar.
Los 7,5 millones de electores en el país, así como los más de 500.000 registrados en el extranjero, pueden elegir entre cinco partidos, en un sistema electoral mayoritario mixto muy favorable al partido de Orbán, Fidesz (Unión Cívica Húngara).
Orbán, de 62 años, se ha convertido en una referencia de la ultraderecha internacional, tanto dentro como fuera de Europa por sus posturas contrarias a la inmigración y su oposición a los derechos LGTBQ y al continuo apoyo de los occidentales a Ucrania en su guerra contra Rusia.
Los colegios electorales abrieron a las 06H00 y cerrarán a las 19H00. La tasa de participación era de 54,14% a las 13H00 locales (11H00 GMT), según la Comisión Electoral, frente a un nivel de 40,1% que hace cuatro años.
Los sondeos de institutos independientes predicen una amplia victoria del partido de oposición Tisza, de Magyar, de 45 años, que en dos años ha logrado construir un movimiento capaz de hacer sombra al primer ministro, cuya popularidad cayó debido a la ralentización de la economía.
"Elegimos entre el Este y Occidente, entre la propaganda y un debate público honesto, entre la corrupción y una vida pública íntegra" dijo Magyar tras votar en Budapest.
Orbán ha convertido este país de 9,5 millones de habitantes en un modelo de democracia antiliberal. Entre los dirigentes de la UE, es una excepción por su cercanía al presidente ruso Vladimir Putin, y ha criticado las sanciones del bloque contra Rusia desde que esta invadió Ucrania en 2022.
Por su parte, las instituciones próximas al poder prevén una victoria de la coalición Fidesz-KDNP de Orbán, que aspira a un quinto mandato consecutivo.
"Es una elección decisiva para Hungría. Es muy importante para nosotros que Viktor Orbán siga en el poder", dijo a la AFP Maria Toth, ama de casa de 31 años y con dos hijos, tras haber votado en la capital.
"Tengo la impresión de que Hungría está asediada por todas partes y que grandes potencias como Bruselas intentan dictar nuestro modo de vida. Si él pierde, me preocupa el futuro de mis hijos", añade.
Se espera que los primeros resultados se den a conocer poco después del cierre de las urnas, pero si la contienda es muy reñida, es posible que no se declare un ganador hasta que concluya el recuento total de votos el próximo sábado, según la Comisión Electoral.
- Dar una "oportunidad al cambio" -
Los signos de nerviosismo son palpables en las filas del partido oficialista Fidesz, que ha recibido el apoyo del presidente estadounidense Donald Trump.
"Afortunadamente, tenemos muchos amigos en el mundo. De América a China, pasando por Rusia y el mundo turco", declaró Orbán, tras votar, y dijo que no permitirá que Bruselas "prive" a Hungría de "su futuro y su soberanía".
El vicepresidente estadounidense JD Vance visitó Budapest esta semana para apoyar a Orbán y criticar la injerencia de los "burócratas de Bruselas".
El propio Trump multiplicó los mensajes el viernes, prometiendo poner la "potencia económica" de Estados Unidos al servicio de Orbán, que encarna la lucha contra la inmigración y la defensa de la "civilización occidental".
Aunque la UE ha evitado expresarse abiertamente, "la mayoría de los Estados miembros estarán más bien felices de deshacerse" del líder nacionalista, afirma un diplomático europeo.
Orbán choca a menudo con los otros 26 Estados miembros. Bruselas le acusa de socavar el Estado de derecho y ha congelado miles de millones de euros en fondos.
Durante la campaña, Orbán prometió proseguir su represión contra las "falsas organizaciones de la sociedad civil, los periodistas vendidos, los jueces y los políticos".
Orbán también se presenta como un baluarte contra Ucrania, a la que acusa de querer arrastrar a los húngaros a la guerra.
En un tono muy distinto, Magyar, que recorre Hungría sin descanso desde febrero, se ha comprometido a mejorar los servicios públicos, en particular en la salud y la educación.
"¡Den una oportunidad al cambio!", apeló este exmiembro del Fidesz durante un mitin el jueves, prometiendo atajar la corrupción, restaurar las instituciones democráticas y hacer de Hungría un miembro leal de la UE, de la que forma parte desde 2004.
A.Parmentier--JdB