Irán ataca infraestructuras petroleras en el Golfo y hace estallar los precios
Irán lanzó este jueves una nueva oleada de ataques contra las infraestructuras petroleras de los países del Golfo, lo que provocó una nueva subida de los precios del crudo a pesar de la histórica liberación de reservas estratégicas anunciada la víspera.
Esta guerra, que comenzó el 28 de febrero con los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán, ha adquirido una dimensión regional y amenaza el suministro mundial de petróleo, ya que el tráfico se ha paralizado en el estratégico estrecho de Ormuz.
El barril de Brent del mar del Norte volvió a superar los 100 dólares este jueves por la mañana, a pesar de la intervención sin precedentes de las grandes potencias en el mercado.
Los 32 países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), entre ellos Estados Unidos, decidieron el miércoles liberar una cantidad récord de 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas para calmar las preocupaciones sobre el suministro.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, precisó que 172 millones de barriles se pondrán en circulación "a partir de la próxima semana".
Pero, en el decimotercer día del conflicto, los daños en las infraestructuras petroleras se extienden. Baréin denunció un ataque iraní contra depósitos de hidrocarburos y pidió a los habitantes que permanecieran en sus casas debido al humo provocado por las llamas desatadas.
En Omán, los almacenes de combustible del puerto de Salalah también ardieron la víspera tras un ataque con drones, según un video publicado por la AFP, mientras que Arabia Saudita informó de un nuevo ataque con drones contra el yacimiento petrolífero de Shaybah, en el este del país.
- Bolas de fuego -
Un ataque perpetrado este jueves contra dos petroleros en el Golfo, frente a las costas de Irak, cuyo origen aún se desconoce, causó al menos un muerto, mientras que los equipos de rescate buscan a varios desaparecidos, según la autoridad portuaria.
La televisión estatal iraquí difundió imágenes de un barco en el mar del que se elevaban impresionantes bolas de fuego y columnas de humo.
Un buque portacontenedores también fue alcanzado el jueves por un "proyectil desconocido" frente a las costas de Emiratos Árabes Unidos, lo que provocó un "pequeño incendio" a bordo, según la agencia marítima británica (UKMTO), después de que al menos tres barcos fueran atacados el día anterior.
El presidente estadounidense, Donald Trump, había prometido que pronto reinaría una "gran seguridad" en la región, un cuello de botella por el que suele pasar una quinta parte de la producción mundial de petróleo y gas natural licuado (GNL).
También aseguró que "28 buques minadores" iraníes habían sido atacados, ya que uno de los principales temores de la comunidad internacional es que se instalen explosivos submarinos en el paso de Ormuz.
- Señales contradictorias -
Irán está "cerca de la derrota", afirmó el presidente estadounidense el miércoles por la noche, al término de una jornada de señales contradictorias sobre sus intenciones.
Repitió que la guerra terminaría "pronto", consideró que "prácticamente no quedaba nada por atacar" en Irán y que la "excursión" militar estadounidense estaba "muy adelantada" con respecto al calendario previsto.
El diario The New York Times ha reportado, basándose en fuentes legislativas, que la primera semana de guerra le costó a Estados Unidos más de 11.000 millones de dólares.
La duración de las confrontaciones parece, sin embargo, incierta. Israel, que secunda a Washington en este conflicto, no se ha fijado "ningún límite de tiempo" y asegura que aún dispone de una "amplia reserva de objetivos".
Por su parte, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, se dicen dispuestos a una larga campaña para obligar a Estados Unidos a retirarse mediante el bombardeo de intereses occidentales en la región.
Ali Fadavi, representante de esa fuerza de élite, ha amenazado con una "guerra de desgaste" capaz de "destruir toda la economía estadounidense" y "mundial".
El ejército iraní declaró el miércoles que quiere atacar "los centros económicos y los bancos" del Golfo, mientras que la agencia iraní Tasnim citó a las tecnológicas estadounidenses como "futuros objetivos" de Teherán, entre los que se encuentran Amazon, Google, Microsoft, IBM, Oracle y Nvidia.
El gigante bancario estadounidense Citi y las consultoras británicas Deloitte y PwC evacuaron o cerraron el miércoles sus oficinas en Dubái tras recibir amenazas.
- Ataques conjuntos -
En otro de los frentes, Israel continúa sus ataques en Líbano contra el movimiento proiraní Hezbolá. Según periodistas de AFP, el miércoles por la noche se produjeron fuertes bombardeos en el sur de Beirut.
Las autoridades libanesas, que han registrado más de 800.000 desplazados, informaron el jueves por la mañana de al menos siete muertos más en la capital.
El ejército israelí también lanzó una nueva oleada de ataques "a gran escala" sobre Teherán después de que la república islámica indicara que había llevado a cabo una operación "conjunta" con Hezbolá contra unos cincuenta objetivos en su territorio, descrita como "un fuego continuo durante cinco horas" de misiles y drones.
Hezbolá afirma haber lanzado proyectiles contra una base de inteligencia militar israelí.
En Teherán, la vida sigue su curso a pesar de los bombardeos.
"Hemos puesto nuestra fe en Dios. Por ahora, hay comida en las tiendas", confió Mahvash, un habitante de 70 años.
El nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, designado el domingo para suceder a su padre tras ser asesinado el primer día de la guerra, aún no aparece en público.
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P.Claes--JdB