La fiscalía de Colombia señala a disidencias de las FARC por el secuestro de una senadora
La fiscalía de Colombia señaló el miércoles a una disidencia de la extinta guerrilla FARC como presunta responsable de secuestrar durante algunas horas a una senadora izquierdista y destacada líder indígena, según un comunicado.
La legisladora Aida Quilcué, integrante del partido del presidente Gustavo Petro, fue raptada el martes luego de que hombres armados interceptaran la camioneta en la que se desplazaba en el departamento del Cauca (suroeste), donde operan los rebeldes.
Tras unas tres horas y media, los captores la dejaron en libertad al advertir la presencia de un grupo de indígenas que la buscaba.
La Fiscalía afirmó el miércoles que una de las disidencias de las FARC que no firmó el acuerdo de paz de 2016 "sería la responsable de lo sucedido".
Se trata de una estructura que hace parte del Estado Mayor Central comandado por alias Iván Mordisco, uno de los jefes rebeldes más buscados del país y quien le declaró la guerra a Petro.
La senadora contó el martes a la AFP que "varios hombres armados" interceptaron el vehículo en el que se trasladaba y la obligaron, junto a dos de sus escoltas, a caminar hacia un lugar "desconocido".
Los guerrilleros aseguraron en un comunicado que no tienen "ninguna responsabilidad" en el rapto "ni nada en contra" de la senadora.
En "Cauca se están realizando operaciones de bandera falsa para justificar acciones militares", añadieron.
El mismo martes, Petro denunció que escapó de un intento de asesinato ordenado supuestamente por un grupo de narcotraficantes del que hace parte Mordisco.
Las amenazas contra la senadora y el mandatario enlodan el proceso electoral de este año de Colombia. El país celebrará las elecciones legislativas el 8 de marzo y la primera vuelta presidencial el 31 de mayo.
Petro está impedido por ley para buscar la reelección. El candidato de su partido, el senador izquierdista Iván Cepeda, es favorito en las encuestas.
En agosto pasado, el senador de derecha Miguel Uribe murió dos meses después de ser baleado durante un acto de campaña a la presidencia en Bogotá.
Las autoridades aún no han podido dar con los autores materiales del magnicidio y sospechan de la Segunda Marquetalia, otra de las disidencias de las FARC al mando del ex número dos de esa guerrilla, Iván Márquez.
Y.Callens--JdB