Journal De Bruxelles - Hacer brotar luz de la tierra: el sueño de un japonés

Hacer brotar luz de la tierra: el sueño de un japonés
Hacer brotar luz de la tierra: el sueño de un japonés / Foto: Philip FONG - AFP

Hacer brotar luz de la tierra: el sueño de un japonés

Iluminado en la noche a mitad de una colina en Japón, un laboratorio de pruebas, similar a un invernadero, se ilumina gracias a la electricidad generada por 1.500 cajas de madera llenas de tierra y compost.

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Su diseñador, Satoshi Nakagawa, lleva mucho tiempo enfrentándose a los escépticos, pero está convencido de que la tecnología que alimenta sus 800 luces LED tiene un papel que desempeñar en la solución del dilema energético de la humanidad.

"A medida que la población se acerque a los 10.000 millones, los problemas energéticos se volverán tan críticos como los alimentarios", afirmó Nakagawa, director ejecutivo de la firma de diseño Tripod Design.

Este hombre de 72 años asegura que es el pionero en la "recolección de microenergía (o MPC en inglés)", una forma de obtener pequeñas corrientes eléctricas de todo tipo de cosas, desde el vino hasta el pan.

Su sistema se basa en el mismo mecanismo que la pila voltaica, la primera batería eléctrica del mundo capaz de suministrar corriente continua, inventada en 1800 por Alessandro Volta.

Consiste en insertar electrodos hechos de materiales como el zinc y el cobre en sustancias que contienen humedad o iones, para luego recolectar corrientes eléctricas pequeñas pero constantes.

"Aunque solo sea una pequeña contribución, quiero que la gente pueda producir su propia electricidad a partir de la tierra que los rodea", explicó a la AFP el diseñador industrial e ingeniero japonés.

También podría proporcionar suficiente energía para dispositivos autónomos que requieren poca potencia, como sensores destinados a detectar los daños causados por animales en tierras agrícolas, desbordamientos de ríos, deslizamientos de tierra o incluso sistemas de alarma antirrobo.

Una vez instalada, esta tecnología no emite dióxido de carbono y, a diferencia de otras energías renovables como la solar o la eólica, no depende de las condiciones meteorológicas, explicó Nakagawa.

- Posibilidades "ilimitadas" -

Entre los prototipos se encuentra un "nodo autónomo", un objeto parecido a un poste, alimentado por el suelo y que permite la transmisión de datos a un satélite.

También utiliza su tecnología para instalaciones artísticas compuestas por varillas flexibles que, al clavarlas en el suelo, tienen puntas que brillan en la oscuridad como luciérnagas en la hierba alta.

Sus colegas reconocen que las creaciones de Nakagawa pueden ser estéticas y estimulantes desde el punto de vista intelectual, pero consideran que su sistema no es realmente funcional.

"Su rendimiento es significativamente inferior en comparación con las baterías comunes o las de auto", consideró Masayuki Nakao, profesor emérito de ingeniería de la Universidad de Tokio, quien conoce a Nakagawa desde hace años.

"Pero lo que es notable en las obras de Nakagawa es que la luz que crea tiene el poder de conmover nuestros sentimientos. La gente se emociona al verla. Son hermosas", agregó.

Por su parte, Nakagawa se mantiene firme y considera que los investigadores deben diseñar nuevos productos que aprovechen la microenergía.

"Yo digo que es microenergía, así que tenemos que pensar en lo que la microenergía puede hacer", dijo.

"Debemos considerar la combinación de diversas tecnologías de recolección de energía como algo crucial para nuestra estrategia energética global", señaló. "¡Las posibilidades son ilimitadas!".

W.Dupont--JdB