Journal De Bruxelles - 50 años después de su gloria olímpica, Nadia Comaneci regresa a casa

50 años después de su gloria olímpica, Nadia Comaneci regresa a casa
50 años después de su gloria olímpica, Nadia Comaneci regresa a casa / Foto: Daniel MIHAILESCU - AFP

50 años después de su gloria olímpica, Nadia Comaneci regresa a casa

Los habitantes de la pequeña localidad rumana de Onesti prepararon un recibimiento triunfal a Nadia Comaneci en el regreso de la gimnasta a su ciudad natal, cincuenta años después de su gesta en los Juegos Olímpicos de Montreal, donde obtuvo la nota perfecta de 10.

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Decenas de personas corearon su nombre antes de reunirse el domingo delante del edificio donde Comaneci vivía antaño, para tener la oportunidad de sacar una foto de su antigua vecina, hoy de 64 años.

La exgimnasta detalló su vida de niña y como debía levantarse temprano y entrenar duro para convertirse en campeona.

Hace cincuenta años, Nadia Comaneci obtuvo la primera nota perfecta de la historia en unos Juegos Olímpicos, un momento que pasó a la leyenda y la convirtió en heroína de la Rumanía comunista.

"Es un año importante para que todos apretemos el botón de 'reinicio'. Para el deporte, para la salud, para la independencia, para aprender a salir adelante en la vida y descubrir nuestros límites", declaró ante cerca de 150 niños que participaban en una competición de gimnasia.

Comaneci, que en Montreal 1976 logró otras seis notas perfectas, les mostró cómo hacer algunos estiramientos y animó también a los adultos presentes a moverse.

Atrás queda ya el floreciente programa de gimnasia de Rumanía, país del este de Europa que llevaba desde Londres 2012 sin obtener medallas olímpicas en esa disciplina, hasta el bronce de la gimnasta Ana Barbosu en París 2024, en la prueba de suelo.

- "El camino hacia la perfección" -

La esperanza por ver renacer la gimnasia en Onesti se han reavivado con este 50º aniversario y la visita de Comaneci.

En mayo, el gobierno central aprobó una inversión de 23 millones de euros (26,6 millones de dólares) en el club de gimnasia de la ciudad, el lugar donde todo empezó para Comaneci.

El proyecto prevé nuevos alojamientos para los gimnastas, piscinas de agua dulce y salada, así como un museo de la gimnasia.

El club de esta ciudad de 34.000 habitantes obtenía buenos resultados hasta los años 2000. Después entró en declive, a medida que disminuían los fondos y los entrenadores emigraban a Europa occidental, Estados Unidos o incluso Australia.

"Debemos mejorar la formación de nuestros entrenadores, apoyar a nuestros deportistas y necesitamos mejores instalaciones", declaró a la AFP la directora del club, Ingrid Istrate. "Y lo que va a suceder en Onesti gracias a la renovación del club permitirá reunir todas estas condiciones".

Esto podría llevar varios años en uno de los países más pobres de la Unión Europea, que cuenta con 19 millones de habitantes y donde las infraestructuras deportivas sufren desde hace mucho de falta de financiación. Pero podría desembocar en el descubrimiento de una nueva Comaneci, espera la directora.

"Todos soñamos con eso". Istrate explicó que la gimnasta no solo ha contribuido financieramente al club: "Siempre ha abierto puertas, ha hecho llamadas telefónicas y ha apoyado a Onesti".

Tras huir de Rumanía rumbo a Estados Unidos en 1989, Comaneci se casó con el gimnasta estadounidense Bart Conner. Pero siempre ha mantenido lazos estrechos con su país natal y sigue trabajando por la promoción de su deporte.

"Onesti tiene mucho que ofrecer, y prometemos volver", declaró Comaneci a una multitud de varios cientos de personas desde un escenario en el que fue homenajeada con cantos y danzas.

Las celebraciones del domingo incluyeron un reencuentro con sus compañeras de Montreal y la inauguración de un recorrido de 15 minutos titulado "El camino hacia la perfección", que reproduce los pasos que Comaneci daba de niña entre su apartamento y el gimnasio.

- "La mejor gimnasta del mundo" -

El gimnasio en cuestión, que hoy lleva su nombre, está adornado con un inmenso mosaico de casi 500.000 piezas de mármol que representan a Comaneci. Es allí donde entrenan hoy jóvenes gimnastas como Adelina Badic, de 14 años.

"Para mí, Nadia Comaneci es la mejor gimnasta del mundo, y me encantaría parecerme a ella", declaró a la AFP.

Un poco decepcionada por no haber podido competir ante su ídolo a causa de una lesión en una mano, Badic explicó que empezó la gimnasia a los cuatro años, cuando su madre se dio cuenta de que necesitaba un lugar para gastar su exceso de energía.

Unos comienzos similares a los de Comaneci, que consideraba todo lo que pasaba en el gimnasio como un juego. Badic, que dice haber aprendido de su ídolo que "no se llega a ninguna parte sin trabajo duro", se entrena seis horas al día y sueña con participar en los próximos Juegos Olímpicos.

Una de sus jóvenes compañeras, Natalia Ungurasu, de 9 años, irradiaba felicidad tras haber terminado tercera en el concurso de barras asimétricas. Era su primer podio, y ocurrió bajo la mirada de Comaneci.

"He aprendido de ella que todo lo que deseamos se puede conseguir gracias al trabajo", declaró.

O.Meyer--JdB