Putin descarta una reunión inminente con Zelenski
El presidente ruso, Vladimir Putin, descartó este viernes reunirse en un futuro próximo con su homólogo ucraniano Volodimir Zelenski, para quien es una prueba más de que "no quiere poner fin a la guerra".
El jueves Zelenski pidió un encuentro cara a cara entre ambos para poner fin al conflicto bélico que estalló hace más de cuatro años.
Durante el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF), su ciudad natal, Putin lo rechazó.
"No le veo sentido a reunirnos", dijo. "Solo tendría sentido para la parte ucraniana para detener el avance de nuestras fuerzas armadas. Eso es todo. Y necesitamos acuerdos".
"Dejemos que los expertos trabajen, que elaboren algunas soluciones y entonces podremos reunirnos", añadió el presidente ruso.
También prometió proseguir con la ofensiva militar hasta que se hayan logrado por completo los objetivos de la guerra.
Zelenski reaccionó poco después. "Lamentablemente, la parte rusa vuelve a elegir la guerra: todos escucharon la respuesta de hoy. Una respuesta débil. Simplemente no quiere poner fin a la guerra", acusó.
Rusia exige el control de la región oriental ucraniana de Donbás, así como amplias restricciones políticas y militares a su vecino.
Kiev y sus aliados las han descartado por considerarlas equivalentes a una capitulación.
Las conversaciones de paz mediadas por Estados Unidos no han logrado acercar a las partes a un acuerdo.
Cientos de miles de personas han muerto desde que Putin lanzó su ofensiva a gran escala -a la que él llama una "operación militar especial"- en febrero de 2022.
El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que ha llegado el momento de reanudar las negociaciones con Moscú y que se reuniría con sus homólogos alemán, Friedrich Merz, y británico, Keir Starmer, y el presidente Zelenski el domingo en Londres.
- El costo de la guerra -
Putin reafirmó en el foro que la economía de su país no ha colapsado y rechazó las críticas occidentales que señalan un estancamiento debido a la guerra en Ucrania.
La ofensiva del Kremlin contra Ucrania ha puesto las finanzas de Rusia bajo una inmensa presión, con el aumento de los precios, las subidas de impuestos y los costos de endeudamiento en máximos de dos décadas golpeando duramente a muchos ciudadanos.
La economía rusa se contrajo un 0,2% en el primer trimestre de 2026, su primera caída trimestral en tres años, en medio de la creciente presión de la guerra y las sanciones occidentales.
"Por supuesto, escuchamos críticas de todos lados de que todo se ha derrumbado", dijo Putin durante el foro conocido como el "Davos ruso".
"Hemos descendido al mismo nivel en el que los países de la eurozona han estado viviendo durante los últimos años", aseguró el dirigente, y añadió que Rusia estaba impulsando una economía "soberana".
Zelenski afirmó el jueves en una carta abierta dirigida a Putin que los recursos de Rusia "disminuyen considerablemente" tras más de cuatro años de guerra.
"No tendrán suficiente dinero ni capital político para continuar comprando la lealtad de los rusos como lo han hecho estos últimos 26 años", le dijo el mandatario ucraniano, que también reiteró su propuesta de un "alto el fuego total" mientras negocian un posible fin de la guerra.
Con la situación en el frente casi estancada, Ucrania multiplica los ataques a los depósitos, refinerías de petróleo y oleoductos rusos para privar a Moscú de esta fuente de ingresos.
El Ministerio de Defensa ruso dijo haber derribado 123 drones ucranianos en la madrugada del viernes, algunos sobre la región de Moscú, aunque ninguno cerca de San Petersburgo, donde el miércoles drones ucranianos golpearon instalaciones energéticas y militares.
- "Apretarse el cinturón" -
Pequeñas y medianas empresas reconocieron a la AFP que corren el riesgo de cerrar.
"Las personas tienen menos hijos, se aprietan el cinturón y los costos aumentan", explicó Svetlana, propietaria de una marca de ropa en Jabárovsk, una ciudad del Extremo Oriente ruso.
Los cortes de internet, impuestos oficialmente para contrarrestar los ataques de drones ucranianos, hacen que su terminal de pago con tarjeta esté a menudo fuera de servicio.
No es un regreso a la caótica crisis de los años 1990, tras el colapso de la Unión Soviética, sino "una lenta degradación en todos los sectores", apuntó Alexander Koliandre, economista ruso afincado en Londres.
Y.Simon--JdB