Así combate Cuba más de 60 años de embargo
Cuba intenta a duras penas combatir desde hace 60 años el estrangulamiento de su economía por el embargo impuesto por Estados Unidos en 1962 y reforzado desde entonces.
Este país comunista atraviesa desde la pandemia de 2020 su peor crisis económica en 30 años con una inflación galopante, cortes eléctricos y escasez de alimentos, medicamentos y combustibles.
Además, sufre una ola de emigración sin precedentes y la falta de divisas ha provocado una erosión de los servicios sanitarios. Una situación compleja a la que se suma la caída de su aliado venezolano, el expresidente depuesto Nicolás Maduro, capturado por los estadounidenses.
- Explotar recursos y talento -
El envío de misiones médicas a países extranjeros desde la década de 1960 representa la principal fuente de divisas para la isla, pero es considerado por Estados Unidos como trabajo forzado.
Según las autoridades cubanas, 24.000 profesionales de la salud estaban desplegados en 56 países en 2025.
El país se abrió al turismo después de la caída y desmembramiento de la Unión Soviética en 1991.
Este sector era uno de los motores económicos de la isla hasta que cayó durante la pandemia de covid-19 en 2020, y le cuesta levantar cabeza a pesar de las medidas para favorecer la llegada de turistas rusos y chinos.
Hasta 1989, Cuba fue el principal exportador mundial de azúcar, pero la caída de la Unión Soviética, el impacto del embargo estadounidense y la mala gestión del sector precipitaron el declive de esta industria. Actualmente la producción roza un mínimo histórico.
- Países amigos -
A partir de 2000 el país contó con un acuerdo de cooperación con Venezuela, que preveía el suministro de petróleo a cambio del envío de médicos y profesores.
Caracas entregó entre 30.000 y 35.000 barriles diarios durante el último trimestre de 2025, es decir, el equivalente al 50% del déficit petrolero de la isla, según Jorge Piñón, investigador de la Universidad de Texas.
Cuba produce solo un tercio del combustible que consume. En los últimos años también ha paliado la escasez con las entregas de petróleo ruso y mexicano.
Con el apoyo de China, el principal socio comercial de la isla en Asia, ha instalado unos cuarenta parques solares en todo el país.
- Apañárselas -
Durante el "período especial" de la década de 1990, que siguió al fin de los subsidios soviéticos, se tomaron medidas de economía de guerra para hacer frente a la penuria, como reducir la frecuencia de los autobuses, el número de páginas de los periódicos, usar bicicletas y bueyes en lugar de coches y tractores...
El ingenio sigue siendo primordial en un país donde muchos habitantes se han convertido en mecánicos para prolongar la vida de aparatos y vehículos obsoletos, como los viejos coches estadounidenses que aún circulan por La Habana.
- La diáspora -
El envío de dinero de la diáspora, principalmente desde Estados Unidos, constituye la segunda fuente de divisas de la isla y permite a muchas familias llegar a fin de mes.
Entre 2005 y 2020, esto representó un promedio anual del 6,8% del PIB del país, según Pavel Vidal, economista cubano y profesor de la Universidad Javeriana Cali, en Colombia.
No existe una cifra pública oficial, pero según el Havana Consulting Group, una consultora con sede en Miami, estas transferencias alcanzaron 1.972 millones de dólares en 2023.
Washington ha intentado reducir estos recursos, limitando por ejemplo las cantidades autorizadas o los destinatarios.
Las transferencias a través de Western Union fueron suspendidas en 2025, pero muchos cubanos eludieron estas sanciones con sistemas paralelos, como el uso de "mulas" que hacen entrar dólares en efectivo en la isla a cambio de una comisión.
- Flexibilizar la economía comunista -
Atrapada entre el embargo estadounidense, las debilidades estructurales de su economía centralizada y una inflación galopante, Cuba ha dado algunos golpes de timón al dogma comunista.
Después de unas manifestaciones antigubernamentales sin precedentes, la isla abrió en 2021 algunos sectores a las pequeñas y medianas empresas, que desde entonces no han dejado de ganar terreno.
Este sector privado representa alrededor del 15% del PIB y emplea a más del 30% de la población activa.
Durante décadas, el gobierno cubano mantuvo una relación de amor-odio con el dólar pero acabó extendiendo su programa de dolarización parcial de la economía para paliar la falta de divisas.
La Habana autorizó recientemente la circulación del dólar en el sector privado, hasta ahora limitada a los establecimientos comerciales estatales y a la venta de combustible.
P.Renard--JdB