Explosión de alegría en Madrid en una noche iluminada por la segunda estrella
Justo pasada la medianoche local, los hinchas españoles liberaron toda la tensión y empezaron una larga noche de festejos tras ganar la final ante Argentina (1-0) en el Mundial 2026, con multitudes festejando en los centros de las ciudades, principalmente en Madrid.
En todo el país se repetían escenas ante pantallas gigantes, en reuniones multitudinarias con un mar de camisetas rojas y también blancas, por la segunda equipación que ha causado sensación durante este torneo.
"Estoy eufórico, no me lo puedo creer. Es la segunda estrella que tenemos", celebraba en la Plaza de Colón de Madrid Diego González, de 25 años, que estará también el lunes en los festejos tras el regreso de los jugadores a casa.
"Voy a dormir hoy muy poquito. Mañana (lunes) vienen aquí con la copa y hay que celebrar también, que mañana vienen a Cibeles con la copa", se ilusionaba, aludiendo a la célebre plaza de Madrid donde España -además del Real Madrid- acostumbra a festejar sus éxitos.
A su alrededor, los cánticos de los aficionados obligaban a forzar la voz y los coches hacían sonar los cláxones por toda la ciudad.
Diego González tenía apenas 9 años cuando España ganó su primer título, en Sudáfrica 2010, pero siente que el paralelismo es evidente: "Ganamos entonces la Eurocopa y después ganamos aquel Mundial. Hace dos años ganamos la Eurocopa y... ¡volvimos a ganar el Mundial otra vez!".
- "We Are The Champions" -
Mientras, en la plaza, había quien cantaba voz en grita el clásico "We Are The Champions" de Queen y otros se mostraban más burlones con la víctima de la final, Argentina: "¿Dónde está Leo Messi, Leo Messi dónde está?".
Incluso algunos festejaban en clave gastronómica: "¡La tortilla española es mucho mejor que el choripán!".
El lunes es día laborable en España y la noche de celebraciones hacía temer a muchos por un día de trabajo complicado.
"No sé cómo vamos a celebrar porque mañana se trabaja", admitía Alejandra Silva, de 26 años, que estaba en el lugar con su amiga Ángela Lambea, de 30 años.
"Nos lo merecíamos, hemos jugado muy bien, todo el rato con el balón. Argentina casi ni lo ha tocado", celebraba ésta última.
En una tórrida noche de verano, los fuegos artificiales y cohetes se escuchaban repetidamente, así como los cánticos tradicionales ("¡Campeones, campeones!" y "¡Qué viva España!").
La alegría llegaba en esos momentos incluso a los cielos, como se pudo ver en un vídeo en redes: un piloto de la aerolínea Iberia daba la buena noticia: "Señores pasajeros, ¡somos campeones del mundo!".
Esta segunda estrella iluminaba por todas partes en un país loco por el fútbol y donde los más jóvenes no habían tenido la oportunidad de festejar el título mundial de 2010.
John Molina, de 40 años, sí que recuerda lo vivido hace 16 años.
"Ahora mismo todos vamos para Cibeles, ¡todos para allá! Es la segunda, una alegría nueva. La única diferencia es que esta vez muchas personas han venido con más alegría que antes porque esta vez ya se creía que era posible. Antes solo era un sueño", explicaba.
El lunes, la Roja aterrizará con el trofeo en el aeropuerto de Barajas, desde donde acudirán a dos recepciones oficiales, una de los Reyes de España y otra del presidente del gobierno, antes de recorrer la ciudad en un desfile en autocar, rumbo a la Plaza de Cibeles, dos años después de haber celebrado allí el título en la Eurocopa 2024.
O.Leclercq--JdB