Journal De Bruxelles - Rebelión policial en Argentina por reclamos salariales y de atención a la salud mental

Rebelión policial en Argentina por reclamos salariales y de atención a la salud mental
Rebelión policial en Argentina por reclamos salariales y de atención a la salud mental / Foto: STR - AFP

Rebelión policial en Argentina por reclamos salariales y de atención a la salud mental

Decenas de policías se rebelaron en reclamo de mejoras salariales y de atención a la salud mental en la ciudad argentina de Rosario, en protestas que se prolongaron hasta la madrugada del miércoles y que seguirán durante el día, según anunciaron los manifestantes, disconformes con la respuesta del gobierno local.

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Cerca de 200 personas, incluyendo oficiales retirados y familiares, se manifestaron hasta entrada la madrugada del miércoles quemando cubiertas de auto frente a la jefatura de policía de la ciudad, la más golpeada por el crimen en Argentina, mientras un puñado de patrulleros y motos hacían sonar sus sirenas a pocos metros en señal de protesta.

Entre las personas que hacían la vigilia se encontraba Néstor, un policía retirado de 68 años que no dio su apellido por temor a represalias y dijo a la AFP que su nieto, también policía, se suicidó en mayo de 2025.

Consideró que lo hizo "empujado por este sistema corrupto que hay, por tantas presiones, personales pero institucionales también: que la plata no alcanza, que hay que hacer adicionales, que uno tiene una familia que mantener".

Entre el aroma del caucho quemado, se veían pancartas con inscripciones como "sin salarios dignos no hay salud mental" y otra en forma de cruz con una veintena de nombres de policías que se suicidaron o murieron mientras se encontraban en servicio, según dijeron manifestantes a la AFP.

Tras negociaciones que se extendieron hasta la madrugada del miércoles con el gobierno provincial de Santa Fe (centro), Gabriel Sarla, expolicía y abogado que oficia de intermediario por parte de los manifestantes, les contó en una ronda que no hubo avances significativos en sus reclamos.

"Nos vamos medio cabizbajos, con las manos vacías, porque el tema central, que era el tema salarial, no se pudo tratar, no venimos con ningún ofrecimiento", contó luego a la AFP.

"No veo muchas caras felices, así que calculo que va a continuar como viene hasta el momento", añadió respecto a la protesta.

A raíz de la protesta que se inició el lunes, al menos veinte uniformados fueron suspendidos y se les ordenó entregar sus armas y chalecos antibalas. El levantamiento de esas sanciones es otro de los reclamos.

Tras las noticias que trajo Sarla, los manifestantes formaron rondas y consensuaron seguir con las protestas durante el miércoles. Evaluaban impedir las visitas de familiares a los presos del penal que se encuentra en el mismo predio de la jefatura.

- Conflicto -

Esteban Santantino, funcionario del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe, dijo a periodistas la noche del martes que entiende el reclamo "legítimo" y lamentó que "en el marco de este conflicto" los manifestantes carezcan de un "canal de diálogo".

"Quizás mejorando algunos aspectos sobre los canales de comunicación vamos a poder destrabar por supuesto este conflicto", aseguró.

También dijo que garantiza la "operatividad policial" para la seguridad en Rosario, de 1,3 millones de habitantes, aunque planteó que no puede afirmar que haya "total normalidad y que no hay dificultades".

La chispa de la protesta se encendió la semana pasada tras la muerte del suboficial Oscar Valdez, de 32 años, en el más reciente de una serie de suicidios dentro de las fuerzas policiales de Santa Fe.

Decenas de policías, acompañados por sus familiares, comenzaron el reclamo entre la noche del lunes y la madrugada del martes, cuando otro grupo de efectivos de su misma fuerza buscó dispersarlos y reprimirlos entre forcejeos.

- Chalecos al suelo -

El Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe elevó un informe a la justicia local, que investiga a los policías desplazados y a otros de sus compañeros por irregularidades en la protesta, reportó el periódico local La Capital.

"Me dijeron 'tenés que venir a entregar el chaleco, credencial y la pistola'. Tengo 11 años de servicio. Cobro 1.000.000 de pesos por mes (unos 700 dólares al cambio oficial)", dijo Germán Acuña a varios medios, con su chaleco en la mano. "La lucha va a seguir".

El ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, advirtió en la mañana del martes que "se fueron montando grupos con acciones violentas, antijurídicas, y empezaron a instigar al personal policial (...) tratando de desestabilizar" el accionar de prevención mediante el "abandono del servicio".

Situada junto al río Paraná, Rosario, a 300 km de Buenos Aires, es la tercera ciudad del país y en sus márgenes se ubica uno de los mayores puertos agroexportadores del mundo.

Con una tasa de homicidios de 5,7 por cada 100.000 habitantes, Santa Fe lidera las estadísticas a nivel nacional, aunque finalizó 2025 con el segundo registro más bajo desde 2014, según el Observatorio de Seguridad Pública provincial.

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R.Verbruggen--JdB