El narcotráfico, una fuente de inestabilidad política en Guinea-Bisáu
Guinea-Bisáu vivió esta semana un nuevo golpe de Estado, prueba de una inestabilidad política crónica que tiene una de sus causas en el efecto desestabilizador del tráfico de cocaína procedente de América Latina y destinada a Europa.
Los militares, que el miércoles tomaron el poder cuando estaban por conocerse los resultados de las elecciones legislativas y presidencial del 23 de noviembre, alegaron la amenaza de un plan de desestabilización protagonizado por los "barones de la droga".
Según su argumentación, los servicios de inteligencia habían "confirmado la introducción de armas en el país para cambiar el orden constitucional", lo que los "obligó" a actuar para "restablecer el orden" y poner a un general al frente de un período de transición de un año.
La inestabilidad crónica de este pequeño país lusófono de África occidental, que ha vivido con este su quinto golpe desde la independencia de Portugal en 1974, se ve agravada por los narcos que utilizan su territorio como plataforma de tránsito de la cocaína latinoamericana destinada a Europa.
Los analistas hablan por ello de "narcoestado", y a pie de calle no es raro ver vehículos 4X4 y lujosas villas, indicios de que sus dueños, sin actividad conocida, se están dedicando al tráfico de drogas.
Según la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional (GI-TOC, por sus siglas en inglés), en un artículo publicado el pasado agosto, "Guinea-Bisáu es desde hace tiempo una pieza esencial en el tráfico internacional de cocaína".
Dicho mercado está "en plena expansión", y "es más lucrativo que nunca en la historia del país".
- Colombianos en Bisáu -
"Toneladas de cocaína transitan regularmente a través de Guinea-Bisáu", y es habitual "ver a colombianos en los grandes hoteles de la capital" Bisáu, destaca esta oenegé.
Según expone el GI-TOC, "la economía de la cocaína está inextricablemente vinculada al maquiavélico sistema político" de Guinea-Bisáu, al punto de que "en la historia reciente del país, los estallidos de violencia" en el mercado de la droga "pueden correlacionarse estrechamente con momento de inestabilidad" institucional.
Más de un 25% de la población local vivía bajo el umbral de la pobreza en 2023, al tiempo que las colosales sumas generadas por el narcotráfico alimentan la corrupción, según el Banco Mundial.
Las sospechas cunden sobre la financiación de las campañas de ciertos partidos políticos, que de repente disponen de suntuosos vehículos 4X4 con los que pueden recorrer el país.
Meses antes de las elecciones del 23 de noviembre, el GI-TOC avisaba ya de que "ante el panorama de un mercado de la cocaína floreciente y unas costosas campañas electorales que necesitan ser financiadas, Guinea-Bisáu parece entrar de nuevo en un período de agitación importante".
Los narcotraficantes instalados en el extranjero cuentan con cómplices locales en Guinea-Bisáu, que a su vez disponen de contactos entre las fuerzas de seguridad para garantizar las entregas, explica a AFP una fuente conocedora que pide anonimato.
Los "facilitadores" de este tráfico avisan a sus contactos en Bisáu de la fecha de llegada de un buque o de un avión procedente de América Latina, añade la fuente. Y luego, unos "acompañantes" siguen el "producto" y viajan con él hasta Bisáu.
- Cooperación policial -
Responsables militares o altos funcionarios han sido citados en los últimos años en casos relacionados con el narcotráfico.
El hijo de un expresidente, Malam Bacai Sanha Jr., fue condenado en marzo de 2024 a varios años de prisión en Estados Unidos por su implicación en un tráfico internacional de heroína.
El presidente Umaro Sissoco Embalo, derrocado el miércoles por el golpe de Estado, había descartado en agosto de 2021 extraditar al general y antiguo golpista Antonio Indjai, buscado por Estados Unidos por su presunta implicación en un tráfico de drogas relacionado con las FARC colombianas.
Pero a diferencia de hace cinco años, las personalidades implicadas ya no hacen alarde de su riqueza y se mantienen discretas, debido a una mayor cooperación policial con Brasil, Colombia, Venezuela y Estados Unidos.
Cuatro latinoamericanos, condenados en enero por la justicia de Guinea-Bisáu a 17 años de prisión cada uno por tráfico de drogas, fueron entregados en abril a la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).
África del Oeste ha sido durante mucho tiempo una "escala natural" para las drogas, principalmente la cocaína procedente de América Latina, que transitan hacia el norte de África y Europa, según un informe de 2024 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD).
H.Raes--JdB